Maniobras imperialistas para detener el avance del estado obrero de China Popular

Christian Romero
Hoy el
imperialismo estadounidense está avanzando sobre China popular en una maniobra
de corte de abastecimiento a escala global.
En su momento la guerra del Peloponeso en siglo 5 antes de nuestra era
se decidió en la batalla de Egospotamos. En esa batalla en el mar negro Esparta
le corta el abastecimiento de trigo a Atenas. Egospótamos
no fue solo una victoria militar, fue una victoria logística. Al cortar el suministro de trigo del Mar Negro, Esparta convirtió
a la gran Atenas en una trampa mortal de hambre, obligándola a doblar la
rodilla.
Hoy el imperialismo estadounidense avanza
con la maniobra de corte de abastecimiento a escala global y sobre todo en recursos
estéricos para China Popular.
La intervención imperialista en Venezuela juega ese rol en el sentido de cortar el abastecimiento de petróleo a China como en la actual “revolución” colorida, en realidad golpe imperialista, que el imperialismo fomenta en Irán. En un futuro próximo podremos ver movimientos similares en relación al hierro (del que Brasil es un gran productor) o el cobre. En lo inmediato ahora el imperialismo estadounidense avanza en esa maniobra anti-china de corte de abastecimiento para asfixiar al estado obrero, buscando el desplazar a China del Ártico y el Antártico y del abastecerse los recursos de estas regiones.
En las consideraciones y planes estratégicos chinos las aguas internacionales, las regiones polares, los fondos marinos y el espacio exterior se clasifican como “nuevas fronteras estratégicas”.
Desde principios de la década de 1990, China ha puesto en marcha una estrategia de expansión oceánica. Y durante las últimas dos décadas, la República Popular (RPCh) ha ampliado considerablemente sus actividades polares.
